Blanco y dulce
Seguimos hablando de los distintos tipos de chocolate que podemos conseguir en el mercado. Hace un tiempo, fue el turno del chocolate negro o amargo, hoy le toca al blanco. Como en ocasiones anteriores, el chocolate blanco no es chocolate, ya que no contiene cacao sino manteca de cacao, además de azúcar, leche e incluso vainilla o algún otro saborizante.
El chocolate blanco apareció por primera vez en Suiza, en la década del ’30. Fue un “invento” de la empresa Nestlé cuando ésta comenzó a utilizar los restos de manteca de cacao de la fabricación de los otros chocolates. Se popularizó en nuestro continente recién en los años 50, con la incorporación de la barra Nestlé’s Alpine (que contenía chocolate blanco y almendras) al mercado estadounidense.
Para los que no saben, la manteca de cacao (principal ingrediente del chocolate blanco) es la grasa natural comestible del haba del cacao, extraída durante el proceso de fabricación del chocolate y el polvo de cacao. La manteca de cacao tiene un suave aroma y sabor a chocolate y es el único componente del cacao usado en la fabricación del chocolate blanco.
Justamente, ya que este chocolate no contiene los sólidos del cacao, tampoco contiene teobromina. Esto puede ser un beneficio para algunos, ya que lo pueden consumir aquellos que deben evitar la teobromina por motivos médicos o religiosos. Al carecer de este ingrediente, tampoco posee el característico sabor amargo del cacao y por eso es extremadamente dulce.
La teobromina sólo se encuentra en el sólido del cacao y demás ingredientes del chocolate que le dan su característico color marrón. En contraste con el chocolate blanco, el negro contiene una gran cantidad de esta sustancia.
Las regulaciones locales determinan qué mezclas pueden comercializarse como chocolate blanco:
- En los Estados Unidos, desde 2004, el chocolate blanco debe contener un mínimo del 20% de manteca de cacao (en peso), al menos un 14% de sólidos lácteos, un 3,5% de grasa de leche como mínimo y menos del 55% de azúcar u otros edulcorantes. Antes de esta fecha, las marcas debían obtener permisos temporales de comercialización para vender chocolate blanco.
- La Unión Europea ha adoptado los mismos estándares, pero no fija límites para los edulcorantes y el azúcar.
Dado que las etiquetas de chocolate blanco no están estandarizadas, algunos productos son lanzados al mercado como “chocolate blanco” aunque no contienen manteca de cacao. Por lo general, estos dulces contienen aceite vegetal y carecen de ese sabor rico y cremoso del chocolate blanco verdadero. Es importante entonces, revisar la etiqueta del envase para asegurarse de que estamos comprando el mejor chocolate blanco (ya que ambos tipos de productos pueden ser etiquetados de manera similar).
La manteca de cacao utilizada para hacer el chocolate blanco es una grasa con una larga vida útil y, además, contiene varios antioxidantes. También se utiliza en otros productos como jabones, cremas hidratantes y otros productos para el cuidado de la piel.
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Etiquetas: chocolate blanco, Tipos de chocolate



14 de junio de 2010 a las 16:39
bueno yo quiero preguntar algo el chocolate blanco engorda? o no o es saludable y es bueno para el corazon? solo me gusta el chocolate blanco!
15 de junio de 2010 a las 21:44
Hola Jessica:
El chocolate blanco no tiene los flavoides que tiene el negro y que consumiendo en forma moderada hacen bien al organismo. Sin embargo, de vez en cuando puedes darte un gustito y disfrutar de tu chocolate blanco. Lo importa es evitar los excesos, tanto con el blanco como con el negro.
Saludos.
7 de diciembre de 2010 a las 11:22
[...] empezamos la semana con una receta, muy corta y fácil, sobre cómo hacer chocolate blanco casero. Se puede comer solo o usar para otros platos de repostería. La preparación de chocolate [...]