Chocolate para todo: Chocoterapia
Domingo, 2 de octubre de 2011
Delicioso domingo, Comunidad del chocolate, aquí en Argentina el clima se torna cada vez más primaveral y eso nos llena de energía: hay más ganas de disfrutar al aire libre, muchos ya empiezan a organizar sus vacaciones y otros directamente ya se están preparando para ellas.
Hoy desde Chocozona, les acercamos otra manera de energizar nuestra vida con nuestro tan amado chocolate: Chocoterapia.
¿Qué es la Chocoterapia? Ni más ni menos que todos los beneficios y propiedades del chocolate aplicados a nuestro bienestar corporal y mental.
Son cada vez más diversos los tratamientos realizados con distintos productos elaborados con chocolate, ya sea para cuidar nuestra piel como para despejar nuestra mente y relajarnos, pues recordemos que el aroma del chocolate caliente además de agudizar nuestros sentidos estimula la producción de betaendorfinas, lo cual relaja y serena el ánimo.
Aquí les acercamos distintas opciones para que elijan por cuál quieren empezar!
- Tratamiento Choco Fango, es un tratamiento facial que se aplica en todo tipo de piel, es anti-estrés, anti-polución y tiene la propiedad de devolver vitalidad y luminosidad a nuestra piel.
- Tratamiento Spa, hay distintas ofertas de spa de chocolate que generan sensación de bienestar general, elimina el cansancio y la fatiga, libera el estrés y el mal humor y beneficia la textura de nuestra piel.

- Cremas y aceites a base de chocolate negro, con virtudes adelgazantes, que mejoran la microcirculación cutánea y estimulan la lipólisis de las grasas almazenadas
- Cremas de depilar, elaboradas a base de cacao que depilan, suavizan e hidratan la piel.
Como verán son variadas las opciones es cuestión de animarse y HACERLO.
En ocasiones anteriores, ya hemos hablado sobre la importante presencia del chocolate a la hora de realizar tratamientos de belleza, como por ejemplo los masajes con chocolate o la chocoterapia. Sin mencionar que cada vez son más los productos naturales como el chocolate, el aceite, la miel, las frutas e incluso el vino, que saltan del canasto del supermercado a los salones de belleza.

