Maridajes irresistibles
Martes, 29 de septiembre de 2009
En el siglo XVI, cacaos y vinos se cruzaron en los muelles, unos procedentes de América y los otros de Europa. Como bebidas rivales que eran, daban a conocer de uno a otro continente aromas sorprendentemente parecidos.
Ocultos por la acidez y astringencia de la juventud, estos aromas se revelan a medida que los vinos envejecen para mostrarse en notas tostadas y afrutadas, similares o complementarias a las de los chocolates. Sobre este tipo de aromas se crean las buenas combinaciones entre vinos y chocolates.
¿Sabías que los aztecas solían intensificar los sabores y las propiedades estimulantes del cacao con flores? En la actualidad, las flores se suelen utilizar una vez secas (disponibles en herboristerías) en confituras o jarabes. De más está decir que las flores secas destinadas al consumo no deben haberse sometido a tratamientos químicos. Las flores pueden infusionarse en leche o crema, que servirán para preparar las recetas con chocolate. Las flores más utilizadas para perfumar el chocolate son las siguientes:
El chocolate está compuesto por una multitud de notas aromáticas, armoniza de forma deliciosa y a veces insólita con todo tipo de especias. El resultado es exquisito, dicen los expertos, pero el arte de combinar los productos de forma correcta es bastante difícil.
¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza si te decimos chocolate y mayonesa? ¿Que hay un grupo de “música tropical” que se llama Chocolate que tiene una canción titulada “Mayonesa”? Mmm… ¡pensá un poco más!
Para los que creían que sólo podemos acompañar el chocolate con más cosas dulces, como tortas, alfajores, helados, etc., están muy equivocados. El chocolate también puede ser degustado con comidas saladas. En Japón especialmente, han surgido estas comidas, ocurrentes mezclas por cierto.

