Tronco de Navidad con chocolate
A pocas semanas de las Fiestas, queremos compartir con vos una receta bastante navideña. No, en este caso no se trata de pan dulce ni de turrones. Es una rica torta de chocolate fría. ¿Pero qué tiene de navideño una simple torta de chocolate?
No es una simple torta, sino que con ésta vamos a tratar de imitar un tronco navideño, ideal para servir en la mesa el 24 o 25 de diciembre. Es un postre que rinde para 6 u 8 personas aproximadamente.
Para el bizcochuelo, vas a necesitar: 4 huevos, 100 gr de azúcar, 75 gr de harina, 25 gr de cacao en polvo.
Para el almíbar de naranja: 25 cl de jugo de naranja y 150 gr de azúcar.
Para la crema de chocolate: 30 cl de crema líquida, 200 gr de chocolate negro (con un 70% de cacao), 60 gr de dados de naranja confitada.
Para la decoración: cerezas y hojas de menta.
En primer lugar, precalentamos el horno a unos 220º C. Y comenzamos con la preparación del bizcochuelo. Cascamos los huevos y separamos la yemas de las claras. Batimos las yemas y el azúcar con batidora eléctrica hasta que la mezcla blanquee. Tamizamos la harina y el cacao y, seguidamente, los incorporamos a la mezcla de las yemas. Por otro lado, montamos las claras a punto nieve. De a poco vamos incorporando las claras a la masa anterior lentamente y con movimientos envolventes. Luego cubrimos la bandeja del horno con una hoja de papel sulfurizado “especial cocción”. Extendemos la masa por encima en forma de rectángulo.
Horneamos unos 10 minutos. Cuando la sacamos del horno, retiramos el papel y colocamos el bizcochuelo sobre una rejilla y lo cubrimos con un paño.
Luego pasamos al almíbar. Vertemos el jugo de naranja en una cacerola con el azúcar y lo llevamos a ebullición. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Para la crema espumosa de chocolate, llevamos a ebullición la mitad de la crema. La retiramos del fuego. Troceamos el chocolate y lo incorporamos en la crema. En un bol, previamente enfriado, montamos el resto de la crema y luego la vamos incorporando cuidadosamente a la preparación anterior.
Colocamos el bizcochuelo sobre film transparente. Lo humedemos bien con el almíbar. Extendemos por encima la mitad de la crema de chocolate. Esparcimos por toda la superficie los daditos de naranja confitada. Ahora viene quizá una de las partes más complicadas o, al menos, donde debemos ser sumamente ciudadosos y prolijos, vamos a enrollar el bizcochuelo -como si fuera un pionono- formando una especie de tronco y apretando bien con el film. Mantenemos como mínimos unas dos horas en la heladera.
Cuando retiramos, le sacamos el film y cubrimos el “tronco” con el resto de la crema de chocolate. Vamos a estriar la crema con los dientes de un tenedor de manera que imite la superficie de la madera de un árbol y decoramos con las cerezas y las hojitas de menta. Podés decorar con lo que más te guste pero la idea es darle el típico color navideño. Volvemos a reservar en la heladera por dos horas. Y finalmente servimos bien frío!!!
No es tan complicado como parece, sólo hay que tener paciencia. ¿Te animás a probar? Después contanos cómo te salió…
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Etiquetas: chocolate negro, fiestas, tortas



3 de diciembre de 2009 a las 18:56
se ve riquisimo para el 24 de diciembre se lo hago a mis nieto y despues le cuento chao y saludos