23 de Noviembre de 2009
Chocolate y té
Ya hemos hablado sobre las mútiples posibilidades que tenemos de combinar el chocolate con otros alimentos de nuestra dieta, como las comidas saladas, las verduras, el café, el vino, entre otros. Hoy es el turno del té. Sí... té y chocolate.  ¡Un maridaje sublime!



El té, originario de China, es una arbusto que puede cultivarse a una altitud de 3.500 m. Exiten dos variedades: el chino propiamente dicho y el assam. Además, los tés se clasifican según su fermentación:

No fermentados: son refrescantes y pobres en teína. Se dividen en tés blancos y verdes con aromas de hojas frescas.

Semifermentados: son pobres en teína. Presentan notas dulces de frutas rojas o secas.

Fermentados o negros: pueden estar constituidos por hojas enteras, troceadas o molidas. Estas últimas producen una infusión de sabor intenso. Además, los tés negros se agrupan por grados según la calidad de la cosecha y el porcentaje de yemas (pekoe) recogidas. Se distinguen también por su procedencia: Darjeeling y Assam (India), Ceilán o China.

Perfumados clásicos: están elaborados a base de tés verdes o semifermentados. Numerosas marcas desarrollan también gamas de fantasía de tés aromatizados con aromas naturales o sintéticos (como té al chocolate).

¿Y cómo podemos llevar a cabo esta interesante combinación?

El té se utiliza principalmente en la repostería del chocolate para aromatizar una crema, una mousse o una ganache al chocolate. Pero no son maridajes evidentes: los tés más sutiles pueden quedar ocultos por el chocolate y una infusión prolongada da lugar a una astringencia y un amargor perjudiciales para el chocolate.

Entre los maridajes exitosos, se puede citar un chocolate negro originario de Ecuador y un té earl grey (con bergamota) o la alianza contradictoria entre un chocolate blanco, de carácter dulce, y el amargor de un té verde matcha.

La hora del té también es la de las pastas con chocolate, que se pueden acompañar, sin temor a equivocarse, con un té negro, un ceilán de Nuruwa Elya atenuado con una nube de leche o un assam natural, con notas malteadas, en hojas enteras o troceadas, ambos en infusión de 3 a 5 minutos.

¿Qué te pareció esta combinación? ¿Te animás a probarla? Próximamente, recetas y más consejos sobre la misma...