Excelencia mundial I

Termina la semana, se nos viene un fin de semana con algunas bajas temperaturas, así que… ¿qué plan sería mejor que disfrutar de un buen chocolate suizo, mirando una peli y bien tapaditos? Y por qué chocolate suizo y no otro te preguntarás… Porque es uno de los más reconocidos a nivel mundial, si bien el cacao no existe en esas tierras, los suizos han sido grandes chocolateros, y hoy te contamos cómo comenzó esta industria allí y cómo llegó a convertirse en una de las más destacadas, hasta el punto de asociar la palabra chocolate con este país.

Suiza es un pequeño país alpino con un clima templado centroeuropeo. No posee por tanto un clima tropical. Además, nunca ha tenido colonias en América ni en África ni en otras partes del mundo. Precisamente, por esa falta de tradición colonizadora hay que hacerse la pregunta: ¿cómo pudo un país como Suiza, una pequeña y pacífica república alpina, desarrollar una tan sofisticada cultura en el arte de fabricar el chocolate?

En 1697, el alcalde de Zurich, Heinrich Escher, conoció el chocolate en un viaje a Bruselas. Lo trajo a Suiza donde empezó a introducirlo discretamente en ocasiones especiales, como por ejemplo en las fiestas celebradas por los gremios que dominaban el gobierno municipal. Sin embargo, en 1722, el Concejo de su ciudad prohibió la bebida, calificándola de poco apropiada para ciudadanos honrados. En sólo pocos años, la bebida había adquirido fama de afrodisíaco, por lo que la población protestante la rechazó rotundamente.

Los suizos tuvieron que esperar varias décadas hasta que se reintrodujo el chocolate con la llegada de los primeros cioccolatieri italianos. La primera fábrica de chocolate en Suiza se fundó hacia 1750 cerca de Berna por dos italianos en un edificio que hasta entonces había servido de molino de papel. Pero los italianos no lograron asentar su negocio y tuvieron que abandonarlo.

Los locales no mostraron gran interés por el nuevo producto. Después de este breve episodio, el antiguo molino fue reutilizado para la producción de harina. No obstante, los chocolateros italianos insistieron y abrieron varias factorías en la Suiza occidental (Vevey, Morges y Lausana) y en el Valle Blenio (Tesino). La primera chocolatería abrió sus puertas en Berna en 1792.

A partir de ese momento comenzó la progresión. Y como la historia es bastante rica y extensa, continuaremos próximamente con más sobre el fabuloso y exquisito mundo del chocolate suizo!!!




COMPARTIR

Etiquetas: ,

Deja un comentario