A fines de enero de este año, tuvimos la oportunidad de visitar la SIGEP, una feria muy importante a nivel mundial, abarca heladería artesanal y confitería, y presenta novedades en cuanto a materias primas, equipamientos, técnicas de trabajo, etc.
Por supuesto, sumamos a la emoción del primer viaje a Europa, el interés por las novedades en nuestras áreas de trabajo: helado, (en todas sus presentaciones: soft, de yogur, paletas, helado artesanal exhibido en vitrinas, bellamente decorado), café y obviamente el chocolate.
No fue una sorpresa encontrar que en todas las áreas el chocolate era estrella. En delicados bocados que acompañaban un delicioso café, decorando las vitrinas de helados, semifríos y monoporciones; además de ser el protagonista indiscutido en los pabellones que se dedicaron específicamente en el evento CIOCCOSIGEP.
Según declaraban los organizadores la idea era ofrecer un escenario a la preparación profesional de los pasteleros del futuro.
Fue un placer ver a jóvenes pasteleros de diversas escuelas trabajando a la vista del público, los resultados de los trabajos, nos dejaron con la boca abierta.
En los salones dedicados al chocolate, no faltaban Callebaut, Valrhona, un stand del maestro Morató, (a quien solo pude ver de lejos y aunque compartimos el mismo bus desde la terminal en Bologna a Rimini, me pareció imprudente molestarlo pues todos estábamos muy cansados), por ahora, me conformo con leer su libro.
Pude fotografiar las obras de arte de chocolate, presentadas para el CAMPIONATO ITALIANO DI CIOCCOLATERIA, que marcó el retorno de esta competencia a la Sigep. El tema del concurso fue: “El cacao, un don del Dios Quetzacoatl” y fue organizado por Barry Callebaut e Rimini Fiera.
No pude quedarme para ver quien gano, pero buscando información, encontré en la Web una nota que informa que fue una japonesa, naturalizada italiana: Yumiko Saimura. Francesco Boccia, obtuvo el segundo puesto y Sandy Astrali, el tercero.
Acompaño esta nota con algunas fotos del concurso, incluyendo la explicación del significado de la escultura ganadora.
¡Espero que las disfruten!
Ya les contaré de las escuelas y cursos que se ofrecieron en la Feria, pero en otra nota.


Este es el cuadro explicativo de la escultura ganadora. La misma tiene su propia razón de ser, pues, según cuenta la historia fue el mismísimo Dios Quetzacoalt quien dio el cacao al hombre. En la escultura está pintado en una de las 6 caras del cubo y está representado como una serpiente con plumas de chocolate blanco y fondente.
En otras caras se representan, un azteca representando al pueblo, una mazorca de cacao abierta con los granos a la vista y la pirámide, que representa el lugar de culto del pueblo.
Y también, tenemos fotos de otras de las esculturas que participaban:


Realmente, exquisitamente delicioso.
¡Hasta Pronto!